Dejemos a un lado nuestras convicciones políticas y la persona por la cual votaron ayer, consideremos el panorama que México tiene frente a si, Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón auto-proclamándose los nuevos presidentes de este país, y para colmo, aún queda Fox quién dio un mensaje demasiado sobrio ayer en la noche, creo que su falta de autoridad permitió en parte (¡y no es una justificación!) que los candidatos se anuncien como ganadores, por lo que hoy México "amaneció con tres presidentes".

Creo que las consecuencias de que uno de los dos candidatos no acepte su derrota cuando el IFE diga un nombre pueden ser muy fuertes. De acuerdo a un artículo de MATT, hay 880 mil votos cuestionables y si consideramos que la diferencia de votos en el momento que escribo esto es de tan solo 378,923 es muy probable que escuchemos la palabra fraude durante los siguientes días, cuestionamiento de votos, resultados y ataques sin cesar.