El pasado domingo 30 de Abril, Pablo Boullosa publicó en el suplemento dominical de El Universal una nota acerca de la constitución mexicana y la reducción de derechos a los extranjeros, pero que, según explica en su blog, tuvo que reducirla por razones de espacio. Tampoco tuvo oportunidad de explicar que el se hacía eco de un artículo de J. Michael Waller publicado en The Center for Security Policy llamado "Mexico's Glass House" (PDF) donde hay una dura crítica al gobierno mexicano y su política migratoria.

Probablemente no vean nunca este artículo, ni si quiera criticado, en medios masivos tradicionales, después de todo no es conveniente que se hable de la forma en que se tratan a los extranjeros en México mientras se intenta otorgar más derechos a los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos. Yo vivo en México hace 9 años, me la he pasado muy bien, me encanta este país, pero, literalmente, todos los días soy sujeto a algún tipo de discriminación por no ser mexicano; durante años he preferido no hablar sobre esto por respeto a mis lectores de México y al país que tanto me ha dado, pero las cosas cada día son peores. Por ello (y algunas otras cosas) me gustaría resumir lo que Pablo Boullosa y J. Michael Waller explican en sus respectivos artículos:

Los dos textos mencionan algunas entradas bastante nacionalistas en la constitución que nos dejan a los extranjeros poco campo de acción en ciertos ámbitos, Pablo lo explica así:

Las marchas de migrantes mexicanos en EUA despiertan un peculiar orgullo entre nosotros, se ha dicho, porque por fin despierta la conciencia frente a la injusticia. Pensamos que es un sentimiento noble el enojo ante un país que niega a los extranjeros igualdad en sus derechos laborales, que les prohíbe participar en la política, que los hace sujetos de deportación sin juicio previo, que limita su derecho a la propiedad privada, que les retira la nacionalidad a aquellos que la obtienen pero que se ausentan, un país que, en suma, discrimina injustamente a los inmigrantes legales e ilegales.

Pero hay un detalle: ese país se llama oficialmente Estados Unidos… Mexicanos. Sí, ese país es México.

La constitución mexicana:

  • Prohibe a los extranjeros hablar publicamente de política. (esto es una interpretación más no la realidad, más datos en este post)
  • Reduce el derecho a la propiedad privada de los extranjeros.
  • Niega a los extranjeros igualdad en sus derechos laborales.
  • Permite la deportación sin juicio previo a los extranjeros.
  • Retira la nacionalidad a aquellos que la obtienen pero que se ausentan.
  • Permite que la sociedad civil arreste extranjeros (e.g. sin papeles) para ser deportados.
  • No permite a los extranjeros nacionalizados tener los mismos derechos que un mexicano.

Durante estos últimos meses he sido "castigado" por hablar de política mexicana en ALT1040, cada día menos, tal vez porque muchos se dan cuenta que no les afecta sino que les beneficia tener un espacio abierto a la opinión y expresión de la gente que gobernará este país a partir de Diciembre; la realidad es que aquí nadie ve mal cuando un mexicano opina de la política del gobierno de George W. Bush en Estados Unidos, pero cuando es al revés, muchas veces hay problemas.

En el famoso artículo 33 de la constitución mexicana dice:

El Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente

¿Se imaginan las reacciones extremas de gobiernos, grupos de derechos humanos, ONGs y asociaciones de inmigrantes en Estados Unidos si una entrada similar estuviera en la constitución de Estados Unidos?

Hoy me siento con más libertad de hablar sobre el tema migratorio y mis malas experiencias, probablemente porque los mexicanos sienten esa misma libertad de contar los tratos que reciben como inmigrantes o ilegales en Estados Unidos, la pregunta es, ¿si alla arriba cambian, aca abajo también?