Queda muy claro que las cosas están calientes y estamos hablando de mafiosos estilo la SGAE cuando un abogado experto prefiere ser entrevistado de forma anónima cuando se trata el tema de las multas que el IMPI y Amprofon pretenden cobrar.

El día 28 de Marzo, al día siguiente que Diario Monitor publicara la noticia que el IMPI y Amprofon harían un acuerdo para imponer multas a usuarios de internet que intercambian música en internet por medio de redes P2P, bajo la excusa de que causa más pérdidas que la misma piratería en las calles (esto no es cierto), apareció una entrevitsa a un abogado especialista en derechos autorales y consultor aseguró que el artículo 40 de la Ley Federal de Derechos de Autor permite bajar música de internet, "pero eso nadie lo quiere decir", dijo.

Claro que nadie lo quiere decir, con toda la presión que las grandes disqueras deben de estar ejerciendo actualmente en el país para buscar que se cambien esas leyes o, como sucede en este caso, rodearla e irse en contra de los pobres usuarios que lo único que quieren es tener mayor acceso a la cultura y no ser asaltados a CD armado.

En cuanto al hecho que IMPI y Amprofon pretenden espiar a usuarios detectando el número de canciones que tiene en el disco duro de su equipo, de acuerdo al experto, esto es un delito (negritas son mías):

En la medida en que tengas dispositivos de seguridad en tu computadora, como un password típico, violarlos para saber cuánta música tienes almacenada ya es un delito tipificado en el artículo 211 Bis del Código Penal Federal como Intrusión por Rompimiento de Códigos de Seguridad. Está previsto en la ley específicamente para cuestiones de tecnología, para la actividad de los hackers"

Por lo tanto:

  1. Passwords en sus computadoras.
  2. Instalen cualquier tipo de firewall (recomendaba el PeerGuardian).
  3. Si reciben algún tipo de aviso o notificación por parte de esta gente, pueden documentarlo e inclusive denunciarlo, porque estas personas están entrando en su sistema sin autorización y para hacer eso necesitan una orden judicial.