Estos días la Amprofon ha estado en fuerte movimiento de la mano de su director Fernando Hernández Romero, por un lado quieren multar por hasta 40,000 dólares a cada persona que baje música de internet por medio de redes P2P y además asegura que internet causa más daño que la piratería en las calles.

Pero no son los únicos, la industria editorial mexicana también quiere su parte y sabe que la puede recibir facilmente de la gente, por medio de multas y pagos compensatorios. La Jornada ayer publicaba la noticia:

La industria editorial mexicana considera que un pago compensatorio de las universidades por el fotocopiado de libros permitiría al sector recuperar parte de los 6 mil millones de pesos que pierde al año debido a esta práctica y a la piratería.

De acuerdo a Gerardo Gally, el presidente de Centro Mexicano para la Protección y Fomento de los Derechos de Autor (CEMPRO), la "industria del fotocopiado" genera más de 2 mil 500 millones de dólares anuales.

Lo que pretenden estos señores es lograr acuerdos con centros de fotocopiado y universidades (es decir, cobrarles un canon) para que los estudiantes "no violen derechos de autor"; si esto sucede el costo de las fotocopias aumentaría. Me parece que en México se fotocopia tanto porque muchísimos estudiantes no tienen los recursos para pagar por libros, y el aumento en el costo de las fotocopias no debe de ser nada bueno tampoco.

(¡Gracias Lurdos!)