Días atrás Patricia Mercado candidata a la presidencia de México por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina calificó las palabras de Jose María Aznar como un "acto de intervencionismo". También explicó que las leyes mexicanas son muy claras con respecto a la prohibición a cualquier extranjero de intervenir en sus procesos electorales o en su vida interna. Esto refiriéndose al Artículo 33 de la constitución mexicana:

Artículo 33.- Son extranjeros los que no posean las calidades determinadas en el artículo 30. Tienen derecho a las garantías que otorga el capítulo I, título primero, de la presente Constitución; pero el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente. Los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país.

Para aclararle la mente a Patricia Mercado, la cual estamos seguros que terminará leyendo esta entrada y con la cual tuve oportunidad de conversar brevemente hace un tiempo, y a algunos lectores de este blog que apelan al infame Artículo 33 hice una consulta (ya que no soy ningún experto en leyes mexicanas) al mejor despacho de abogados en México que conozco: Fulton & Fulton, (Disclaimer: tengo mucho acercamiento con ellos por Creative Commons México). Especificamente León Felipe Sánchez, me explica:

Lo anterior [el artículo 33] se presta, muy comúnmente, a que cuando un extranjero opina sobre la vida política nacional, lo primero que pasa por la mente de las personas a quienes no les gusta lo que opinó es "Que lo expulsen por ser extranjero y estar hablando de nuestra política interna". Nada más equivocado, desde un punto de vista legal, que decir esto.

Dos de los derechos de los que goza cualquier persona en territorio mexicano es el son los consagrados por los artículos 6 y 7 constitucional. Estos dos artículos son los que permiten que haya libertad de expresión y de prensa en México.

Hay quien, dentro de las malas interpretaciones, querrá invocar el artículo 9 en relación con el 33 para decir que los extranjeros no pueden opinar respecto de política en México, sin embargo, si analizamos el texto de ambos artículos podemos ver que el artículo 9 establece que los extranjeros no podrán asociarse para tomar parte en los asuntos políticos del país, mientras que el artículo 33 establece que "no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país". En este sentido hay que analizar que opinar o manifestar las ideas de una persona no es lo mismo que inmiscuirse. La palabra inmiscuir significa "Entremeterse, tomar parte en un asunto o negocio, especialmente cuando no hay razón o autoridad para ello." por lo que dar una simple opinión dista mucho de llegar al grado de inmiscuirse en un asunto político.

Por último y en torno a las palabras del ex-presidente español León Felipe me escribe:

No estoy de acuerdo con lo que dijo Aznar, sin embargo, respeto su derecho a decir lo que piensa. Lo único es que hay que valorar las palabras de una persona que apoyó a Bush en una guerra con motivos inexistentes y después le mintió a su propio pueblo para tratar de tapar el hoyo que dicho apoyo abrió para los españoles frente a los musulmanes con las consecuencias que esto trajo el martes negro.

Pienso exactamente igual, Aznar y la derecha del PP (o del PAN) a mi personalmente me parece desagradable.