Una juez muy despistada de Oregon, Estados Unidos decidió que ponerle tu nombre a una cafetería es una violación de marca registrada si este suena parecido al de Starbucks.

Esto le sucedió a una mujer llamada Sam Buck, que abrió su pequeño negocio en Astoria, Oregon en 2000, dos años antes que la marca Starbucks explotara en cientos (¿miles?) de cafeterías en todo el mundo, y lo bautizó Sambuck's. Aún así la juez dictaminó que ella está violando la ley y no respetando la marca registrada de Starbucks; como dicen por ahí...sólo en Estados Unidos.

(Vía Boing Boing)