Hace unos días me llegó un spam de un tal Ragnar Danneskjöld danneskjold.ec@gmail.com de opinión política con un enlace a un blog en la dirección: rlibertaria.blogspot.com al final de este. Me tomé la libertad de hacer reply y preguntarle cómo había obtenido mi dirección de correo electrónico a lo cual contestó:

Mi organización y yo hemos obtenido miles de direcciones electrónicas de ecuatorianos; de políticos, de empresarios, estudiantes, burócratas, medios de comunicación. Nuestra finalidad es mostrar lo evidente al público: los atropellos y abusos del Estado que ha sido y será fuente de privilegios, corrupción, esclavitud y muerte. Hay que hacer un cambio pero el cambio empieza desde el individuo y este tiene que informarse de lo que lo rodea para tomar partido por el cambio o continuar siendo un esclavo o un esclavista.

Yo se que compartes nuestra filosofía por lo menos en parte y no estás solo, en Ecuador han aparecido grupos y movimientos liberales, libertarios y anarcocapitalistas dispuestos a quitarse las cadenas y dejar de forjarlas.

Independientemente de que si estoy de acuerdo o no con su filosofía, yo odio el spam, y odio la gente que lo usa para lo que sea. Su contestación me pareció sumamente curiosa y al mismo tiempo un poco descarada. A esto le respondí preguntando ...¿y cómo obtuviste estas miles de direcciones?. La respuesta es entre graciosa, increible, patética y triste (las negritas son mías):

De las múltiples fuentes en que localizamos direcciones: foros de debate, listas de correo, listas de universidades, los libros de direcciones de nuestros integrantes, bases de datos de medios disponibles en la red y en diversas instituciones como empresas, cámaras, federaciones, ONGs, gobierno, de este último recuperamos miles de direcciones a través de sabotear sus servidores. Como la propiedad pública es tuya y mía, tengo derecho a usarla como quiera (y tu también) e incluso sabotearla, de la misma forma como puedo incendiar mi casa para construir una nueva. Lo que no es lo mismo sabotear propiedad privada lo cual si es una agresión al derecho de otra persona.

Es curioso que un spammer acepte cómo obtiene sus direcciones de correo, si el se siente en la libertad de "sabotear" servidores" yo me sentí en la libertad total de reportarlos y reenviar estos correos a Gmail, ojalá le cancelen la cuenta, y claro, publicarlo aquí; la mejor manera de reportarlo, saber y entender quienes son los elementos con los que lidiamos en la política en sudamérica.