Lufthansa y Siemens han unido esfuerzos para hacer probar (al parecer con éxito) un nuevo proceso biométrico enfocado en identificar pasajeros al momento de hacer el abordaje. Dicen que el producto está practicamente listo para ser lanzado al mercado.

El dispositivo funciona como cualquier sistema biométrico que se ha visto antes: se pone el dedo en un lector digital, luego este procesa las características de la huella digital y crea una código único para dicha huella. Al momento de abordar el avión, se vuelve a poner el dedo en otro lector digital para comparar con la previamente introducida. Para los paranoicos que creen que van a guardar sus datos e invadir su privacidad, aseguran que, al posterior abordaje toda información biométrica relacionada con el pasajero es eliminada de inmediato.

(Vía WMMNA)