Daniel Torres Burriel, se contactó vía telefónica con una amiga suya que está en Cancún, y nos informa:

Me dicen que ahora mismo la cosa parece más calmada. Parece ser que el ojo del huracán está allí mismos, y hay una cierta sensación de falsa calma. Hay calles inundadas y los árboles están sin ramas. Las comunicaciones por telefonía fija parecen funcionar, y según me dicen, hay cierta sensación de seguridad por parte de la presencia de autoridades en las calles. Insisto en que son los comentarios que me hacen desde allí. Yo escribo esto desde España.

Me dicen que, como muestra del estado de la zona hotelera, el hotel JW Marriott Cancun Resort & Spa ha visto volar puertas y camas de las habitaciones, ya que las ventanas han quedado sin cristales.

Regresando a Cancún, el ruido del viento que se puede escuchar en una conversación telefónica no es tan intenso como ayer, pero sigue dejándose oir por debajo de una conversación de voz. Es espectacular sin duda.

De momento es lo que me cuentan. Si tengo más comunicaciones, no dejaré de comentarlo por aquí.