Nochnoy Dozor [Night Watch, Vigilantes de la noche], 2004 dirigida por Timur Bekmambetov es la primera cinta de cienfia ficción rusa que me toca ver y que grata sorpresa me llevé. Esta es la primera de una trilogía donde se mezclan elementos como la lucha entre el bien y el mal, vampiros, la relatividad del tiempo y otros aspectos fantasiosos que a muchos les recordará The Matrix o Dark City (visualmente, como en efectos especiales y algunos puntos "filosóficos").

La película inicia con una tregua entre los "otros" de la luz (representando el bien) y de la oscuridad (representando el mal). Estos viven en la tierra pero son diferentes: algunos vampiros, brujos, brujas, y los que cambian su cuerpo de forma. En la tregua se dicta que no puede obligar a nadie elegir ser bueno o malo, Los "otros de la luz" son llamados vigilantes de la noche, asegurándose que los "otros de la oscuridad" obedecieran la tregua, mientras que los soldados de la noche son llamados vigilantes del día que hacen lo mismo, vigilar a los "otros de la luz".

Haciendo una injusta comparación, la bondad en The Matrix era "pura" (por ejemplo Neo era absolutamente bueno, sin dudas, convencido, el Jesus del siglo 21) mientras que el "héroe" de Nochnoy Dozor es un ser decadente, consumido, con amigos del "lado oscuro" y dudas existenciales constantes; mientras que Zavulon el "General de la oscuridad" no es totalmente malvado, no representa todo lo maligno del mundo, no es feo o un ser sin piedad.

La atemporalidad juega un papel importante en la película, tanto en la manera en que se cuenta como en una de las posibilidades que tienen "los otros" para funcionar "paralelamente" en la realidad. No hay una línea contínua de tiempo, es muy atmosférica y por momentos muy lenta ya que hay una constante atención en el detalle de cada uno de los eventos importantes que suceden durante el filme. Los efectos especiales son buenos en general, se notan un par de fallos lo cual es totalmente aceptable considerando que este se hizo con apenas 4 millones de dólares. La separación total de Hollywood [y el reducido presupuesto] nos permite ver ideas nuevas con respecto a la posición de la cámara, ángulos y recursos de dirección.

Una de los puntos en contra de Nochnoy Dozor es la publicidad "americanizada" que se le está dando. De hecho es tan mala (empezando por los posters en la calle) que no tenía las más mínimas ganas de ir a verla. Actualmente está en cartelera en España y México (estrenadas hace tres y dos semanas respectivamente). En Argentina fue estrenada ayer.

Dnevnoy Dozor [Day Watch], la segunda entrega de esta trilogía se espera para 2006 y seguro estará igual o mejor que la primera parte.