Todos los viernes estaremos ofreciendo una reseña de una película. Esta no es necesariamente nueva y puede que no esté en cartelera cuando sea publicado, la idea es recomendar (o no) películas para el fín de semana. Si te interesa mandar tu reseña por favor envíala por cualquiera de nuestras formas de contacto.

Hackers de 1995 es el intento del director Iain Softley (K-Pax, Backbeat) y el guionista Rafael Moreu (Carrie 2) de llevar a las masas el estilo de vida y filosofía de la comunidad hacker y la manera en que se desenvuelven en la sociedad sumándola a los problemas típicos que adolecen los jóvenes en la sociedad americana; en general fallan miserablemente salvo algunos detalles que hacen que la película, de cierta manera, valga la pena verla.

En el largometraje los hackers no son estas personas tímidas alérgicas a la sociedad y a lugares con mucha gente, tampoco tienen problemas expresándose, se entienden bien con casi todo el mundo y son muy fashionistas. Las situaciones y las escenas de hackeo harán que le rechinen los dientes al geek promedio. Por ejemplo: low level hacking representado como recorridos virtuales en tercera dimensión, acceso a base de datos tridimensionales a traves de corredores fantásticos en una supuesta super-computadora. Los típicos clichés del hacking y el constante uso de palabras que ahora son más comunes en script-kiddies que en hackers de verdad. Pero eso es justamente lo que hace que esta película valga la pena. Esa visión estilizada y hollywoodense de individuos obsesionados con las computadoras.

La película es protagonizada por una joven y muy guapa Angelina Jolie, el ahora Don Nadie™ Jonny Lee Miller (que desapareció después de actuar en Trainspotting), Jesse Bradford y Fisher Stevens, que para darle un toque surrealista a la cinta, representa a un sysadmin millonario que anda por sus oficinas en un skateboard.

Fiestas cool, ropa media futurista, frases cliché ["Remember, hacking is more than just a crime. It's a survival trait", Mess with the best, die like the rest] y jóvenes que siempre dicen lo correcto en el momento correcto son momentos comunes y muy importantes en la película.

Un elemento que podemos salvar de la película es su soundtrack, seguramente de los primeros largometrajes comerciales compuestos en su totalidad por música electrónica [en esa época The Saint hizo lo mismo] donde aparecen Kruder & Dorfmeister, Prodigy, Underworld, Leftfield, Orbital, entre otros.

¿Tienes 2 horas de un domingo? mírala, si eres geek te vas a divertir [y reir] mucho.