Todos los viernes estaremos ofreciendo una reseña de una película. Esta no es necesariamente nueva y puede que no esté en cartelera cuando sea publicado, la idea es recomendar (o no) películas para el fín de semana. Si te interesa mandar tu reseña por favor envíala por cualquiera de nuestras formas de contacto.

Flatliners de 1990 está filmada en un ambiente un tanto gótico, lento y extraño, y trata de un grupo de estudiantes de medicina que deciden experimentar la muerte induciéndola por unos minutos parando el corazón y luego ser revividos por sus compañeros por medio de shock eléctricos. Las experiencias vividas por cada una de las personas que inducen su muerte está bien representado y en vez de caer en efectos especiales que pueden verse "baratos" en unos cuantos años se centran en elementos sociales relacionados con el desarrollo del caracter del personaje durante la película.

Dirigida por Joel Schumacher (Lost Boys, St. Elmos Fire, Phone Boot, Batman & Robin) y actuada por Kiefer Sutherland, Julia Roberts, Kevin Bacon, William Baldwin, Oliver Platt, entre otros, sorprende que algunos de estos actores de dudosa reputación hagan buen trabajo y probáblemente esta es la última película buena dirigida por Schumcher.

Flatliners tiene una de las mejores frases jamás dichas durante una película, enfatizada por una escena muy atmosférica y tétrica:

"Today is a good day to die" (Nelson Wright, interpretado por Kiefer Sutherland)

Si perdonan la moda y peinados de princpios de los noventas, y gustan de cine que no tiene un género muy específico estarán de acuerdo conmigo que Flatliners fue una de las mejores cintas de 1990.