Cuando tienes Wi-Fi en casa todo cambia. Usas menos tu puesto de trabajo y más el sofá o la cama (mi caso) y llevo años buscando algo así:

Este es el escritorio de Homero Simpson, o al menos el que usaría; el hecho es que tener un escritorio de este tipo sería como el sueño de cualquier mobile warrior que disfruta de publicar en su blog mientras mira la televisión acostado en su cama con un vaso de leche a un lado.

(Vía FayerWayer)