Hace casi tres años, cuando Moby lanzó 18, tuve una conversación con un amigo sobre como algunos elementos del disco sonaban muy a David Bowie. De hecho, ese disco para mi sonaba más a Bowie que el mismo Heathen, que salió más o menos a la vez. Junto con Flamingos de Bunbury, tengo esos tres discos en un minidisc y me parece que funcionan bien agrupados. Muestran como diferentes artistas pueden llegar al mismo “lugar” mediante diferentes caminos. Algo parecido a lo que sucedió al principio de los noventa con Songs Of Faith And Devotion (Depeche Mode), Achtung Baby (U2), Welcome To Wherever You Are (INXS) y Dynamo (Soda Stereo).

¿Por qué traigo a colación todo esto? Hotel, el nuevo disco de Moby, es también una especie de tributo/imitación. Como dice esa cita famosa: “la imitación es la forma más sincera de halago”. Pero en este caso el sujeto es New Order.

Desde hace un par de discos Moby ha encontrado su nicho. Ha desarrollado su estilo y cuando escuchas su material enseguida lo identificas. Después de los trabajos más dance o trance (esas distinciones son medio inócuas) de la primera mitad de sus carrera, el tipo encontró su huequito. Al igual que en 18, hay menos samples, por lo menos esos samples de blues que le encantaba usar. Pero no por eso deja de ser Moby, electrónico. Y una buena escuchada.

Y así regreso a las comparaciones a New Order del principio de esta reseña. Ojo que no digo plagio (como en el caso de “Talk” de Coldplay tomando prestada “Computer Love” de Kraftwerk), pero para quienes gustan de la legendaria banda de Manchester, no va a ser difícil entender a que voy. Canciones como “Lift Me Up” o “Very”, aparte de ser sencillamente buenas, evocan el sonido más clásico de Bernard Sumner y compañía.

Y en la casi mitad del disco, donde hace 20 años hubiera estado el cambio de lado del LP, está ese cover - una versión de “Temptation”. Ya en el pasado Moby había cubierto a Joy Division e incluso tocado con New Order y esta canción no hace sino afirmar esa admiración por la banda. Para los que no la identifican, la versión original de “Temptation” fue utilizada en el soundtrack de Trainspotting muy efectivamente (reemplazando al tema de Joy Division que es mencionado en el libro), aunque quizás esta versión hubiera sido mas apropiada. La disminución del tempo y la eliminación de la mayoría de instrumentos, aparte de ser cantada por una mujer, vuelven a la canción en una criatura mucho mas delicada. Incluso dulce.

Casi a la vez que sale este disco, New Order lanza su nueva producción, Waiting For The Sirens' Call. Luego de que la banda estuviera parada por una década, regresaron en el 2001 con Get Ready. Pero mientras ese disco mostraba el lado más rockero de la banda, este disco hará felices a quienes anhelaban escuchar al New Order de “Bizarre Love Triangle”. El New Order de los sintetizadores y no el de las guitarras, descendiente directo del grupo de Ian Curtis. “Krafty”, el sencillo, es una de esas canciones clásicas de ellos que te enganchan enseguida. Canciones que cantan al estar felizmente enamorado, sin que te llenen de caramelo las orejas y los parlantes.

El lado mas estridente, y a falta de mejor palabra, agresivo, no esta olvidado: “Hey Now, What You Doing?” podria ser una cancion de los primeros discos, cuando Joy Division era aún un recuerdo fresquito. “Morning Night And Day” es igual de afilada que “Blue Monday” pero con menos teclas e incluso tiene una guitarra que es puro garage. Y la última canción del disco, “Working Overtime” es sencillamente rock. Y lo que el experimento con Bobbie Gillespie en el disco anterior debería haber sido.

Con todo, dos buenos discos. Y funcionan bien grabados en un minidisc, uno tras otro.

Cuídense.

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