Recién pasamos San Valentín y creo poder decir que hay pocas sensaciones tan memorables como el flechazo de Cupido. Especialmente cuando te han pegado con una flecha oxidada… y en el ojo. Más o menos como comer vidrio. “Like Eating Glass”, se titula la canción que abre el disco debut de Bloc Party, “Silent Alarm”, un disco que no he parado de escuchar desde que cayó en mis manos.

Seguimos en un periodo que musicalmente construye sobre bases de post-punk circa 1979. Las influencias más obvias, The Fall, Gang Of Four, U2 temprano, están allí – pero Bloc Party tiene un sonido propio. Mientras Franz Ferdinand, por ejemplo, le meten a uno ganas de bailar (aunque sea a punta de puro espasmo), Bloc Party esta mas bien en la línea de un U2 tipo “I Will Follow”. Un discazo como para manejar a todo mango por la carretera o para quedarse en calzoncillos y salir a correr alrededor de la cuadra.

Por el lado de las voces, Kele Okereke suena como Damon Albarn buena parte del tiempo. Es decir, si quieres un disco de puros “Song 2”, este trabajo es para ti.

Hay canciones que ya estaban presentes en los EPs anteriores de la banda, pero dentro del contexto del disco suenan igual de bien, sino mejor. “Banquet”, por ejemplo. Igual que todos sus trabajos hasta ahora, las canciones están construidas sobre la base de una batería que es el pulso del disco. El otro elemento en primer plano, las guitarras, están llenas de aristas y de allí su sonido característico. En fin un disco lleno de urgencia, adrenalizante.

Seguramente este disco estará en la listas de lo mejor del 2005. Denle una oída y seguramente también serán de esa opinión.

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