Acabo de recibir un email de La Vanguardia asegurándome que se han "tratado de comunicar anteriormente" para que acepte los nuevos términos y condiciones del servicio gratuito del periódico en línea.

Para que yo (o cualquier persona) pueda seguir teniendo el acceso debo de aceptar que pueden enviarme correo publicitario, en pocas palabras que me van a incluir en su base de datos que venderán a miles de spammers y de esta manera sostener sus operaciones en línea. Aunque en un inicio suena lícito y justo, vayamos un poco más alla de lo simple legal y enfoquémonos en lo moralmente correcto:

Después de esto seguramente muchos como yo, se sentirán un poco indignados y con peligros de caer en las infinitas nuevas bases de datos de spammers sobre todo considerando que cuando me inscribí me pidieron toda clase de datos geográficos, sociales y económicos, los cuales pueden ser fácilmente usados y la tentación es grande. ¿Qué me garantiza que aunque me den de baja mis datos de cualquier forma sean vendidos? -- Nada me garantiza que no los usen, asi que solo puedo confiar en la profesionalidad y buena moral de la compañia.

No pretendo acusar, pero si pretendo llamar la atención de las acciones dudosas de La Vanguardia y sus nuevos amigos (los que envían publicidad por email). Me acabo de dar de baja, espero no recibir sorpresas.