Hace unos días decidí instalar un sistema de publicación de weblogs que su novedad radica en que es hecho por un mexicano. Había escuchado uno o dos comentarios buenos así que quise darle una chequeada como un usuario más. Su instalación es complicada y poco documentada, publicar fue un problema y el uso de plantillas desordenado. 40 minutos después lo borré de mi servidor. De cualquier forma está en la versión 0.3, asi que no puedo emitir juicios al respecto hasta que se publique la versión final.

Momentos más tarde le doy mis comentarios a un miembro micro-famoso de la comunidad de Linuxeros en México al respecto del sistema. Me preguntó que cual era el problema, le contesté que es difícil de instalar y desordenado. Le dije que un usuario promedio o novato le seria imposible usar el sistema. Su respuesta (textual):

"We don't care about (l)users"

En este momento podría escribir párrafos y párrafos acerca de que lo más importante en un producto o servicio sea software, hardware, un programa, un plug-in, un sistema, una interfaz, un sistema operativo, lo que sea, es el usuario. Que 1 millon de geeks puedan usarlo es irrelevante si el usuario promedio no lo logra.

Pero eso es obvio. El Open Source no despega porque la mayoría de sus colaboradores, desarrolladores y evangelistas no les importa el usuario.