Kurt Cobain acaba de cumplir 10 años de haberse suicidado y la televisión ahora está llena de especiales de este y de el grupo. El Unplugged por todos lados, especiales sobre Kurt Cobain, el E! Hollywood True Story, el Behind the music, el Mysteries and Scandals, el especial en HBO, el documental del grupo puesto por 50va ocasión traducido al español por un tipo que no tiene idea de los términos y slang del rock en un canal de Televisa, autores de weblogs clasificándolo como el grupo de rock más grande del mundo y un largo etcétera.

Me gusta mucho la música y entiendo lo que Nirvana significa como fenómeno. En mi adolescencia viví ese cambio del glam rock Poison-esco al grunge crudo pero muy estilizado (y no por accidente) del grupo; yo fui uno más de los que corrió a comprar el Nevermind y escucharlo una y otra vez sorprendido por este nuevo "sonido" el cual no entendíamos que hacía en los canales mainstream de televisión.

Pero eventualmente me fue disgustando el grupo y su música hasta llegar al punto en que lo odié. No soportaba a Kurt Cobain y sus escenas pseudo-punks y sus videos mediocremente controversiales. Dejé de aguantar escucharlo hablar sobre como la industria de la música era hipócrita y llena de excremento mientras lanzaban su disco Unplugged de MTV.

A medida que fui creciendo y educando más mi oido me fui dando cuenta que el Nevermind (lo que desató todo) no era un accidente como los medios lo pintan, es un disco excepcionalmente bien producido por Butch Vig, más conocido por ser el baterista de Garbage, con riffs pegajosos, canciones sencillas y bien estructuradas. Características muy comunes en otro tipo de grabaciones, por ejemplo las de los boy bands.

No estoy diciendo bajo ningún término que estoy comparando a Nirvana con Back Street Boys, ni que esté mal hacer una muy buena producción para un disco. Lo que sí digo es que Nirvana es mucho más que un simple grupo de Seattle que solo quería hacer música. Que Kurt Cobain no era un pobre pordiosero anti-industria-musical que odiaba tocar Smells Like Teen Spirits porque era lo único que le pedían que toque. Kurt Cobain no era otro John Lennon. Nirvana no era la salvación del rock, probablemente siempre fue parte de un plan marcadotécnico de alguna disquera que ya estaba listo para ejecutarse: introducir el nuevo sonido de los años 90s y lo que marcaría la tendencia de esa década. Solo se necesitaba un grupo nuevo y poco conocido que tenga la disposición.

Nirvana era un grupo hipócrita y a veces poco sincero. Cuando aparecían en vivo en un programa de televisión y por enésima vez Cobain se negaba a tocarla haciendo payasadas, ese no era un rebelde en contra de lo comercial de los medios, ese era Kurt no solo aceptándolo sino participando activamente para subir el rating del programa y la exposición del grupo. ¿O acaso creían que un productor en sus 5 sentidos que sabe los antecedentes de Nirvana permitiría que destrozen el programa si no fuera a propósito y pre-planeado?

Kurt Cobain es el John Lennon de nuestra época pero creado por los medios, no por la gente. Nirvana fue un grupo famoso no por bueno, sino por cuestiones de disponibilidad; en las época donde grupos ya cansados y repetitivos como Poison, Motley Crue, Ratt, Guns n' Roses y Ozzy Osbourne era lo más conocido y se estaba llegando a límites de lo ridiculo con cosas como Warrant, Trixter o Firehouse, Nirvana fue puesto en el mapa en el momento preciso.

Personalmente prefiero ver a Nirvana como un fenómeno, como un cambio de épocas, de estilos musicales y de accesibilidad a la música en los 90s. Cada vez que leo o veo algo en la televisión sobre Cobain, le cambio. No soporto como los medios y las disqueras pintan a este personaje como el dios del rock contemporáneo unicamente para generar más y más dinero con sus especiales televisivos, discos compilatorios del grupo y demás parafernalia.