Si hay una cosa patética es que un presidente tenga que excusarse de las cosas que dice. Y ese es el caso de el presidente ecuatoriano Lucio Gutierrez.

Lucio llegó a la presidencia de una forma muy similar a Chavez. Antes encarcelado por deponer a Jamil Mahuad de su cargo como presidente junto con un grupo importante de indígenas, ganó las elecciones contra "Alvarito" Noboa en el 2002.

Entre las cosas más importantes que ha hecho el presidente han sido jugar fútbol en un parque de Quito sin camiseta con un grupo de adolescentes, correr por las calles de la misma ciudad a su trabajo, también sin camiseta junto con 100 personas más que lo siguieron y querer comprarse un nuevo jet presidencial, porque el que tenía ya no le gustó. Esto porque una turbina se averió y lo de arreglarla para el no es muy válido.

Lucio dió un discurso en donde al más puro estilo de militar/dictador/me-creo-Fidel-Castro dijo:

“Todo aquel que pretenda mancillar la Constitución tendrá que salir despavorido frente a la contundencia de las armas”

Y eso es duro...muy duro, por lo tanto mucha gente reaccionó entre ellos justamente la gente que lo puso al poder, es decir, los indígenas. Y debemos de entender que en Ecuador ahora todo el mundo le tiene miedo a los indígenas.

Ahora el mismo Gutierrez ha salido con la cola entre las patas diciendo que el no se refería a ellos y hasta ahí llegó la imagen de duro, militar y dictador que tenía Lucio transformada instanteamente se ve como un simple idiota que no sabe gobernar, y que como militar que es, su cerebro es del tamaño de un cacahuate.

Yo prefería a Abdalá.