Por causas de fuerza mayor (si, de nuevo) ya no tengo mis bookmarks de mi navegador, y también perdí todos los feeds de RSS que tenía registrado en el NetNewsWire. Entre una y otra cosa no he vuelto a hacer el blogroll y he dejado de leer weblogs por algunas semanas ya.

He dejado de escribir y no es por falta de tiempo, ni por falta de interes como muchos pensarían. Es cierto que últimamente mi participación en este sitio es menor que muchos de los que comentan, como mi querido bastardo anónimo o Periko, creo que todo se resume en esa falta de lectura de bitácoras que he sufrido las últimas semanas y la simple idea es tan interesante como peligrosa.

Es importante mantener una comunidad, tener un blogroll (aunque no lo haga público) y mantenerme informado. Todos saben que lo que se publica en una bitácora se replica en muchas otras dándole mayor textura a una noticia, y al mismo tiempo sirve como filtro de eventos, curiosidades, estudios, documentos, imágenes, y casi cualquier cosa que se publique en el web. En una gran medida la clave de un buen weblog (aunque sea los de opinión) es que su autor se mantenga sumamente informado, y la navegación sea un hábito diario. No creo ser un tipo des-informado y tampoco digo que ya dejé de navegar, pero aún así me he encontrado sin temas últimamente.

La conclusión viene de ahí. Los weblogs me dan la facilidad de encontrar información u opiniones que yo trato de darle a mis lectores. Me he acostumbrado terriblemente a tener un "ingreso" diario de información previamente filtrada, arreglada, categorizada y hasta dosificada que me brindan las bitácoras y es algo que se agradece en estas épocas donde la información está saturada.

En el libro Information Anxiety 2, hay un anexo interesante sobre la cultura que debemos de tener los que navegamos de decir que no a las cosas en internet, y con eso se refiere a dejar de leer ciertas cosas, dejar de recibir ciertos newsletters o dejar de visitar ciertos sitios para poder centrarnos en lo importante. En muchos aspectos siento que los weblogs brindan ese filtro.

El problema número 1 de esto es que seguimos siendo humanos, subjetivos y preferenciales. Las noticias que le interesan a alguien no me pueden interesar a mi, inclusive siendo personas con las que tengo afinidades comunes. El problema número 2 de esto es la costumbre que se forma a partir de esto. Dicen que los weblogs son adictivos y la razón más lógica es su continua actualización. ¿Qué pasa cuando dejas de hacerlo? Asumo yo que perdí algunos lectores cuando dejé de publicar aquí por más de 10 días.

A la larga todo se resume en un hábito de navegación online que para muchos es difícil de obtener y para otros es tan fácil como hacer click en un sitio y en otro y en otro sucesivamente. Yo no me considero adicto a los weblogs pero si parcialmente dependiente a la forma en que me dan la información. Tanto que cuando no la obtuve dejé de escribir un tiempo.

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