Lo siguiente es escrito por Klorus:

Los 10 mil demonios en mi mente, me piden que atesore el legado magnifico de la orden del caos, del enredo de las maravillas, de la ociosidad del menospreciado. De todos y cada unos de los objetos redundantes e inferiores que atemorizan mi conciencia. Me piden algo que nunca seré capaz de dar, algo que mis esfuerzos gitanos jamás intentaran realizar, algo que con el paso del tiempo, afectara esta fuerza destructora y vehemente que zumba en mis oídos, que carcome mis entrañas, que succiona mi cerebro, que reprime mis temores, que martiriza mi mente.

Algo tan simple como... Escribir algo coherente... Alguno de ustedes entendió algo de lo que escribí en el párrafo anterior. Algunas veces mi exceso de ilusión me hace escribir palabras con aparente rimbombancia, solo para darme cuenta crudamente, que no tiene la absoluta sobriedad como para significar algo. Que patético, yo lo hago como juego, pero algunas veces es tan real que ya no me lo puedo quitar de encima.

Yo lo dejo así, solo para demostrarme que tan patético puedo llegar a ser, y porque principalmente escribo sin pensar, solo me siento, y empiezo escribir, sin tener idea fija de que es lo que quiero plasmar. Simplemente por el deseo de escuchar las teclas sonar o escuchar el lápiz rozar el papel. Ese es para mí el proceso de escribir. Cuando escribo con alguna idea en mente, todo fracasa, todo sale mal, o en un pésimo intento de plasmar una vivencia, tal vez por eso se me dificulta emular un articulo.

En fin... Estos pretextos los doy siempre, y los seguiré dando, hasta el día en que por fin pueda tener una idea brillante o algo interesante que decir.

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