Febrero bate un nuevo récord de temperaturas
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Según los datos de la NASA, el pasado febrero se batió el récord de temperaturas, de nuevo, con respecto a los datos obtenidos a lo largo de nuestra historia (con respecto a este periodo). En concreto, febrero de 2016 se ha convertido en el más cálido, a nivel global, desde hace más de doscientos años. Estos datos son consistentes con el resto de alertas que nos indican que el mundo se está calentando rápidamente. Algunos de los causantes de dicho problema ya están sobre la mesa: el dióxido de carbono y los gases de efecto invernadero, cuya emisión fue discutida durante el pasado COP21. A pesar de la preocupación las medidas para poder resolver un problema del que no tenemos clara que haya solución comienzan a moverse lentamente. Mientras tanto solo podemos seguir analizando la situación para prever sus consecuencias.

Batiendo el récord de temperaturas

Últimamente el cambio climático es un tema que no para de estar en candelero. Pero no podemos evitarlo. Y es que también comienza a hacerse demasiado común la noticia "se ha batido el récord de temperaturas". El caso de febrero de 2016 hablamos de 1,35ºC más que en la media registrada durante todo el siglo pasado. Por las dudas, 1,35º se considera un cambio drástico y severo. Esta dinámica continúa con el comienzo de años, ya que en enero también se batió un récord de temperaturas con 1,14º. Hablamos de dos meses que, a pesar de que siempre muestran una gran variabilidad meteorológica, son mayormente fríos, preparando la llegada de la primavera. Sin embargo, este año se ha notado el "exceso" de temperaturas cálidas a lo largo de todo el globo.

calentamiento global

Gráfica con los cambios y tendencia de la temperatura global por año. Fuente: Basquetteur

De hecho, este récord bate el marcado por el pasado febrero de 2015, que ya de por sí superó la marca anterior. Así lo mostraban los investigadores de la NASA recientemente, quienes también reflejan preocupación en estos y otros hallazgos. Y es que esta subida supone un aumento mayor de lo estimado en algunos de los escenarios planteados sobre el calentamiento global. En realidad eso no supone un dato determinante, pues eso solo se puede asentar tras las mediciones a lo largo del año. Pero sí que resulta un indicativo de que el planeta tiende hacia una temperatura mayor, hacia un calentamiento global que podría acabar en un catastrófico cambio climático para todo lo que conocemos.

Razones y consecuencias

Pero febrero de 2016 no ha sido el mes más caluroso registrado de nuestra historia, no. Aunque se ha quedado muy cerca, el récord de temperaturas lo tiene julio de 2015, considerado el mes más cálido desde que se comenzó a registrar los datos, allá por el 1880. Pero esto puede interpretarse de una manera: ¿será este verano aún más cálido que el anterior? Ningún experto en el clima se atrevería a lanzar semejante vaticinio tan a la ligera. Pero no es descabellado pensar que sí. Y es que el planeta, su temperatura, su dinámica, se mueve a conjunto, como una máquina con una gran inercia. Los ciclos están definidos por las masivas corrientes marinas y de aire. Lo que sí podemos decir que es que este récord de temperaturas tiene consecuencias inmediatas, como la llegada temprana de la primavera o el aumento de ataques alérgicos.

Más difícil aún es tratar de entender por qué está ocurriendo. No nos referimos a las razones del calentamiento global, las cuales ya se han discutido abiertamente (incluyendo por los detractores del cambio climático), sino por las razones inmediatas. En concreto, hablamos de El Niño. Este fenómeno climático a escala global es responsable de muchos de los altibajos de temperatura en todo el mundo. También lo es de diversos eventos climáticos severos que afectan, especialmente, a Latinoamérica. En este caso concreto, la anomalía causada por el niño durante el pasado año podría ser la principal responsable de este récord de temperaturas. Es más, según los pronósticos, no es descabellado pensar que el influjo de este fenómeno se dejará sentir a lo largo de 2016, convirtiéndolo en un año aún más cálido que el anterior. Aunque eso está por ver.

A pesar de los esfuerzos, el 2015 es el año que más ha aumentado la emisión con respecto del anteriorOtro fenómeno acorde con las preocupaciones sobre el calentamiento global es el registro de emisiones de dióxido de carbono. Este gas es uno de los principales causantes del efecto invernadero, como recordaréis. A pesar de los esfuerzos por reducir su emisión, el 2015 supuso el año que más ha aumentado la liberación de este gas con respecto del anterior (unas 3.05 ppm). Esta cifra es solo un pico de unas medidas que no han bajado de números inverosímiles. Actualmente la cantidad de gases de efecto invernadero se está incrementando unas 200 veces más rápido que en los eventos de los últimos 20.000 años. Es, sencillamente, demasiado rápido.

Todavía tratamos de entender todas las consecuencias que esto tiene. Lo que está claro es que es un evento que, a nivel geológico, podría considerarse prácticamente "explosivo". Además de récord de temperaturas, últimamente no paramos de observar catástrofes naturales de forma común. Hay quien no duda de señalar con el dedo al cambio climático. En cualquier caso, la cosa es más complicada. Pero lo que sí sabemos es que el planeta a duras penas podrá mantenerse tal y como lo conocemos si nos empeñamos en cambiar sus condiciones de una forma tan explosiva. Algunas señales ya deberían ser más que suficientes para entenderlo.

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